Reflexiones sobre los aprendizajes de la Cumbre Global de Creative Commons en Toronto, Canadá

Este artículo fue originalmente escrito por Lorraine Chu3n y publicado en Medium. Lo tradujimos para contarles un poco más sobre la Cumbre Global de Creative Commons

 

Estaba contenta de escuchar a Chris Bourg recordarnos que “las bibliotecas nunca han sido meramente repositorios neutrales de conocimiento” en su discurso de apertura este fin de semana en la Cumbre Global de Creative Commons en Toronto. Ella continuó analizando que particularmente en los países occidentales del “norte global” las bibliotecas nacieron del colonialismo, de la opresión institucional y del capitalismo; las bibliotecas académicas, en particular, hace tiempo que están empapadas de la ideología neoliberal.

Creo que vale la pena tomarse un tiempo para analizar esta afirmación. Bibliotecarias de color como Fobazi Ettarh han escrito sobre el racismo institucional atrincherado en la historia de las bibliotecas. Ettarh señala, por ejemplo, el hecho de que millones de negros americanos tenían prohibida la entrada a las bibliotecas públicas en los estados del Sur antes del movimiento por los derechos civiles. Y en su artículo “Tropezando sobre la línea de color: la invisibilización de la raza en los estudios sobre bibliotecas e información“, Todd Honma desarrolla el rol que las primeras bibliotecas públicas jugaron en promover la asimilación en la cultura de masas [blanca] y la “americanización” de los inmigrantes como parte de su misión. Hace solamente unas pocas semanas, Nicola Andrews compartió su reflexivo y personal artículo sobre cómo las bibliotecas continúan defendiendo el colonialismo y la supremacía blanca.

Esta idea de que las bibliotecas —y por extensión, los movimientos de acceso abierto y conocimiento abierto— no son neutrales ni inherentemente buenos, es un tema que me encontré visitando una y otra vez a lo largo de la Cumbre. La sesión del día uno sobre Cultura Indígena y Propiedad Intelectual, Conocimiento Tradicional, Copyright y Creative Commons, sirvió particularmente como una llamada de atención desembragiadora de que el copyright -y las licencias CC- pueden ser herramientas dañinas e inapropiadas.

La sesión abrió con Kim Christen y Jane Anderson, quienes señalaron cómo las prácticas archivísticas a menudo contribuyen a, y mantienen, la agenda colonial. Grandes cantidades de conocimiento y materiales culturales indígenas (por ejemplo, fotografías, grabaciones) fueron extraídos y archivos por investigadores occidentales durante el último siglo; y aunque hubo esfuerzos para devolver estos materiales a las comunidades indígenas, las personas indígenas —incluso las que aparecen en las fotografías— no tienen derechos legales sobre estos materiales. El colonialismo también se extiende a las prácticas sobre los metadatos, también: una foto en una colección en línea a menudo le otorga atribución al fotógrafo, pero raramente a la persona indígena que aparece en la fotografía.

Christen habló sobre Mukurtu, un sistema de gestión de contenidos (CMS, por sus siglas en inglés) de código libre/abierto para los objetos indígenas digitales, diseñado en colaboración con comunidades indígenas. Mukurtu tiene una serie de características que le permite a las comunidades indígenas adaptar la plataforma a sus propias necesidades y definir sus propios términos de uso. Algunas de las características incluyen: compartir de manera selectiva para honrar los protocolos locales, campos de metadatos basados en las necesidades locales y dialectales, y el uso de etiquetas de Conocimiento Tradicional (TK, Traditional Knowledge). Es importante señalar que esto significa que el acceso abierto a los materiales no es la opción por defecto.

Anderson compartió su trabajo con “Local Contexts“, una iniciativa que “provee estrategias legales, extra legales y educativas para navegar la ley de derecho de autor y el estado del dominio público” de materiales culturales para las comunidades indígenas. Las etiquetas de Conocimiento Tradicional (TK) fueron desarrolladas por la iniciativa Local Contexts para funcionar como una guía para acceder y utilizar materiales culturales indígenas en formato digital que han sido sacados de contexto. Por ejemplo, la etiqueta TK Secret/Sacred le permite a los visitantes saber que el material “tradicionalmente y usualmente no está disponible públicamente porque contiene elementos importantes que son secretos o sagrados” y que por lo tanto como “no es, ni nunca lo fue, gratuito, público y disponible para cualquiera en cualquier momento” requiere que el usuario respete este estado y se abstenga de su uso y/o circulación.

Estas herramientas ya están siendo puestas en uso. James E. Francis, que habló luego y que se sienta en el Consejo Asesor sobre Nativos del Museo Abbe, mostró cómo el museo está actualmente transitando un proceso de descolonización para asegurarse que los materiales son atribuidos apropiadamente a las tribus. Este proceso de descolonización es apoyado por la plataforma Mukurtu y las etiquetas TK.

Colonialismo, copyright y a quién le toca ser el dueño de las historias indígenas

La sesión cerró con Paul Williams, un abogado de las Seis Naciones del Territorio del Gran Río. Williams habló de la naturaleza explotadora y extractiva de los etnógrafos que transcriben las historias sagradas de las comunidades indígenas y luego reclaman el copyright sobre esas historias. ¿Aún más problemático? El hecho de que el narrador original a menudo no puede acceder legalmente a esas transcripciones. Williams enfatizó que para muchos materiales indígenas, la idea de acceso público no es apropiada. Un colonizador aplicando una licencia abierta a un producto cultural indígena no debería decidir que este producto ahora pertenece a los comunes —o como lo dijo Williams de manera tan sucinta, “Plantar tu bandera en nuestro jardín no lo hace tu jardín”.

Williams también trajo atención sobre la batalla reciente de los sobrevientes de los internados indígenas1 para proteger su privacidad y sus derechos a sus historias personales de trauma. Como parte de un programa de acuerdo judicial, alrededor de 37.000 sobrevivientes fueron a través de un proceso donde compartieron historias dolorosas de abuso en las escuelas para poder reclamar compensación del Estado de Ottawa por estos abusos. En otras palabras, fueron forzadas a revivir su trauma en detalle para probar que existió. Se les prometió confidencialidad. De manera totalmente irrespetuosa de este acuerdo, el Gobierno de Canadá subsecuentemente quería registros de estas historias personales, de estos traumas, archivados y preservados en la institución Biblioteca y Archivos de Canadá para propósitos de archivo e investigación. Aunque la Corte Suprema finalmente reglamentó que los sobrevivientes podrían decidir si querían que su registro fuera preservado o destruido, este episodio es un claro ejemplo de cómo el poder, el colonialismo y el copyright pueden intersectarse y amenazar con re-infligir daño y violencia sobre las comunidades indígenas.

 


 

Como una mujer de color e hija de inmigrantes, soy culpable de haber puesto de lado el privilegio y las presunciones problemáticas que tengo como colonizadora. Aunque he escrito sobre y participado en críticas a la ausencia de diversidad en las comunidades de Acceso Abierto, a menudo he fallado en considerar completamente las perspectivas indígenas. Como tal, esta sesión fue un aprendizaje necesario para mí que, al igual que las bibliotecas y al igual que el movimiento para abrir la información, el copyright tampoco es neutral. El copyright puede ser utilizado como una herramienta para ejercer el control y la propiedad -y por lo tanto muy apropiadamente, puede ser una herramienta para prácticas coloniales. Esta sesión fue un recordatorio para mí de la necesidad de continuar constantemente interrogándonos nuestras presunciones sobre lo que es bueno o útil, y de preguntarnos quién no está sentado en la mesa.

No había escuchado previamente de Mukurtu o de las etiquetas de conocimiento tradicional (TK) y estoy agradecida por haber tenido la oportunidad de conocer de ellas a partir de los panelistas en esta sesión de la Cumbre de Creative Commons. Espero que próximas conferencias en las comunidades de acceso abierto y conocimiento abierto —no solamente la Cumbre Global de Creative Commons, sino también más allá— continuará trabajando en priorizar las voces y las perspectivas de las comunidades indígenas y de las personas de color.


1. Se refiere al sistema de internados para indígenas de Canadá, donde los niños de comunidades indígenas eran enviados a escuelas especiales y separados de sus comunidades para que se asimilaran a la cultural occidental. Pueden leer más sobre el tema en el artículo de Wikipedia.