Hace tiempo que le debía este post a Jorge Arabito, uno de esos proyectos de digitalización “a pulmón”, muy emparentados con los esfuerzos de otros grandes como El Topo Blindado o Ruinas Digitales. En el caso de Jorge y su proyecto, se trata de un proyecto de extensión llamado “Procesos de memoria y olvido: relatos del periodismo gráfico en dictadura”, que depende de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarría. Este año, el proyecto resultó elegido para ser financiado por la Secretaría de políticas Universitarias de Argentina. Con el dinero que consiguieron compraron una computadora y cámara fotográfica, y construyeron un escáner estativo que está en el Archivo Histórico local.

El trabajo de Jorge y su equipo (coordinado por Jorge Arabito, Silvia Boggi y Ana Silva y compuesto por Julio Menajovsky, Eugenia Iturralde, Soledad Restivo, Mónica Poggi y  Emanuel Collazo), consiste en digitalizar los diarios locales “Tribuna” y “El Popular” entre 1974 y 1984, para abarcar los momentos previos y posteriores a la dictadura. El objetivo del proyecto es disponibilizar toda la información que van digitalizando, como puede verse en “el pilón de revistas“.

Así describía Silvia Boggi el objetivo del proyecto:

La idea del proyecto es producto de un clima de época, en general la idea es que en estas ciudades del interior nunca pasa nada, eso es lo que dice el sentido común generalizado y justamente nuestra tarea es mostrar, a través de la digitalización de estos diarios, cómo se puede advertir que en realidad un proceso como la dictadura dejó su marca y su impronta en estas ciudades. Entonces, en ese punto es interesante y además sumamente importante poder contar con esos registros porque se transforman en insumos de investigación.

Además de servir como información primaria a investigadores y académicos, en el proceso el equipo se ha encontrado con que mucha de la información, publicada casi “inocentemente”, terminó sirviendo para los procesos judiciales por crímenes de lesa humanidad. Lo cuenta Arabito en esta entrevista, realizada por Carolina Luna, Noelia Nazer y Tefa Schegtel Torres:

Cuando se realiza en Tandil el juicio por el secuestro y el crimen del abogado Moreno, si uno mira los diarios de la época ve que en el diario salió la patente del auto que lo secuestró. Eso es información que estaría públicamente accesible si cualquiera mirara el archivo del diario, nosotros ese diario lo pusimos online, entonces esa información estaba accesible para cualquiera que hubiera querido trabajar en la instrucción.

En cuanto a la metodología de trabajo, se puede ver en este video la máquina que desarrollaron y la velocidad del proceso de digitalización. Así lo contaba Arabito:

Desarrollamos un sistema que tiene que ver con un aparato que se llama estativo, que básicamente lo que hace es fotografiar los diarios y en los mejores momentos de trabajo se llegaban a digitalizar, fotografiar dos meses en una mañana, y cuando el diario está encuadernado de un modo más complicado, eso se frena mucho. Normalmente los diarios están dos meses en un libro, pero cuando meten dos, tres meses en un libro, eso hace que se pierda la columna central. Nuestro proyecto es como una bandeja en la cual aportamos una fuente, después, un investigador, un académico, producirá otro conocimiento. La idea es que esa información no se pierda.

Ahora, este equipo que tiene mucho empuje y garra para sacar adelante este proyecto, se está embarcando en la aventura de digitalizar los archivos sonoros de la LU10 Radio Azul, emisora recuperada por sus trabajadores. ¡Felicitaciones al gran trabajo de Jorge y todo su equipo!