Columna publicada en genderit.org.
Ya lo sabemos: que las mujeres todavía no podamos abortar o que se nos dificulte el tener acceso a la educación sexual integral es consecuencia de la sociedad patriarcal en la que vivimos, como hace no muchas décadas atrás era el hecho de que no pudiéramos votar, ser propietarias de bienes o tener la patria potestad sobre los hijos.
Los mandatos patriarcales en las leyes son los que busca desarmar el análisis feminista del derecho, pero mientras que estos son más claros y fáciles de ver en las leyes que controlan nuestros cuerpos, ¿qué tanto vemos las nociones patriarcales que se cristalizan jurídicamente en otras leyes más pedestres, como las leyes de derecho de autor o las obligaciones impositivas? ¿Cuántos mandatos patriarcales podría haber en la posibilidad de expresarse creativamente o de pagar los impuestos?